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NOTICEU |
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1º de enero de 2010 |
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FELIZ AÑO 2010, PLENO DE BENDICIONES!!!
TITULARES
DE LA IGLESIA EN URUGUAY Los Obispos saludaron al Presidente con motivo de la Navidad Vaivenes de la familia- Columna de Mons. Pablo Galimberti Mons. Bodeant en la Fiesta de la Sagrada Familia: “Siempre podemos conocer y amar más a Dios”. Celebraciones de verano en la Costa de Oro Encuentro de formación Bíblica para seminaristas, sacerdotes y obispos El Obispo de Melo ordenó diácono al seminarista colombiano Wilson Zapata
JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ
NAVIDAD CON NUESTROS PASTORES Saludo de Navidad a todos los uruguayos del Presidente de la Conferencia Episcopal del Uruguay en www.iglesiacatolica.org.uy Saludo de Navidad de Mons. Heriberto Bodeant Mensaje de Navidad de Mons. Pablo Galimberti: “Sobre tí amanece el Señor” Mensaje de Navidad Mons. Carlos Collazzi: “Nos ha nacido el Salvador”
LOS OBISPOS SALUDARON AL PRESIDENTE CON MOTIVO DE LA NAVIDAD En entrevista celebrada en la Residencia de Suárez
En esta cordial entrevista, celebrada en las Oficinas de la Residencia de Suárez, los Obispos Mons. Carlos Collazzi, Mons. Rodolfo Wirz y Mons. Luis del Castillo (Presidente, Vicepresidente y Secretario General de la CEU, respectivamente) valoraron junto al Primer Mandatario la culminación de su período de gobierno y destacaron la buena relación sostenida.
VAIVENES DE LA FAMILIA
Columna del Obispo de Salto, Mons. Pablo Galimberti
Publicada en “El Octavo Día”, Diario El Pueblo, domingo 27 de diciembre de 2009
MONS. BODEANT EN LA FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA: “SIEMPRE PODEMOS CONOCER Y AMAR MÁS A DIOS”
El Obispo de Melo, Mons. Heriberto Bodeant, presidió el domingo 27 la Eucaristía en la fiesta patronal de la Capilla Sagrada Familia, perteneciente a la Parroquia San José Obrero, de la Diócesis de Melo. En su homilía centró su reflexión en el Evangelio de ese domingo que sostenía que “Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia delante de Dios y de los hombres”.
El Pastor aseguró que “la sabiduría humana y más aún, la vida en el Espíritu, la vida en la Gracia, siempre puede ser acrecentada”. Admitió que “todo lo de Dios es un misterio”, no obstante, aclaró que “eso no significa que esté cerrado o sea imposible conocerlo”
“Siempre podemos meternos más y más en el corazón de ese Misterio sin terminar de conocerlo, sin agotarlo. Siempre podemos conocer más a Dios, siempre podemos amarlo más”, aseveró Mons. Bodeant.
Homilía de Mons. Heriberto Bodeant en la fiesta patronal de la Capilla Sagrada Familia, Parroquia San José Obrero, Diócesis de Melo
Queridas hermanas, queridos hermanos, Aquí presentes, o siguiendo esta celebración a través de Radio María: ¡Feliz Navidad!
Jesús ha nacido en el hogar que forman María y José. Ese nacimiento hace de los tres una familia, la Sagrada Familia, cuya fiesta celebramos hoy, primer domingo después de Navidad.
El Evangelio que hemos escuchado culmina diciendo que “Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia delante de Dios y de los hombres”.
La familia se manifiesta así no sólo como el ámbito que recibe a un niño que nace de ella y en ella, sino como el lugar adecuado para su crecimiento integral.
El crecimiento que más inmediatamente se manifiesta es el crecimiento físico: el Evangelio dice que Jesús iba creciendo “en estatura”.
Pero no se trata sólo de aumentar de tamaño y de peso. Al crecer, se va adquiriendo conocimiento del propio cuerpo, explorando sus funciones. Para el ser humano es un proceso lento. Cuando nace un potrillo, es muy poco el tiempo que necesita para pararse sobre sus patas, y apenas un poco más para empezar a andar y trotar… ¿cuánto tiempo necesitamos nosotros, después de nacer, para poder andar sobre nuestros pies? Y cuando podemos andar así, dando vueltas por toda la casa o asomándonos a la puerta, no es que seamos ahora independientes… al contrario: necesitamos otra forma de cuidado y vigilancia.
También necesitamos ser alimentados. El crecimiento sano está relacionado a una alimentación adecuada, que comienza por la leche materna para irse poco a poco diversificando y enriqueciendo. Alimentar a los hijos moviliza a la familia. Es la necesidad más básica. Muchos padres han comprobado que los hijos vienen “con un pan abajo del brazo”, pero saben también que ese pan se gana “con el sudor de la frente”. El trabajo toma otro sentido cuando se realiza por la familia, para alimentar, vestir, dar una vivienda adecuada a esos hijos que crecen. El trabajo se hace así una generosa y concreta entrega de amor y de vida.
Junto al crecimiento físico, se va dando el desarrollo de la personalidad: “Jesús crecía en sabiduría”.
Aprendemos a hablar y así podemos nombrar a las personas y a las cosas, y expresar lo que conocemos y lo que sentimos. Se comienza a configurar el pensamiento. Los recuerdos encuentran su forma de ser expresados y registrados por medio del lenguaje.
Así vamos aprendiendo. Pero la sabiduría no es cualquier aprendizaje. Como dice el Martín Fierro “Es mejor que aprender mucho el aprender cosas buenas”. Cosas buenas. Allí está la sabiduría. Aprender lo bueno, lo que es realmente importante para la vida, lo que le da sentido. Conocer las propias raíces, la historia de la familia. Aprender a caer y levantarse; a ganar y a perder; a enfrentar las contradicciones y las frustraciones; a reconocer y a agradecer; a ser humilde sin dejarse humillar; a perdonar y a pedir perdón; a estar atento al prójimo y a sus necesidades: “a no dar de lo que sobra, sino de lo que falta”, como dice una vieja canción. Fundamentalmente, se trata de aprender a amar, a salir de sí mismo, del egocentrismo o del egoísmo, para abrirse a los demás en el amor, empezando por casa.
Cuando llegamos a ser adultos, ya no es necesaria esa protección que nos dio la familia para hacer posible nuestro crecimiento inicial; pero siguen siendo necesarios esos vínculos que nos siguen enriqueciendo a lo largo de la vida. El amor paterno, el amor materno, el amor filial, el amor fraterno, no se agotan, sino que siguen teniendo nuevos desafíos a medida que la familia se desarrolla en el tiempo. Hoy de mañana, en “Rueda de Amigos” de radio María, recordábamos el rol especial de los abuelos, trasmitiendo sus vivencias de otro tiempo, ayudando a forjar una sabiduría de vida.
La sabiduría de Jesús está en remontarse a su origen más profundo: el Padre, de quien Él viene, y hacia quien Él va. Así Jesús podrá decir un día: “mi alimento es hacer la voluntad del Padre”. Jesús descubre el amor de su Padre Dios, y responde a Él, sin que eso menoscabe su amor por su familia de la tierra.
No es casual que las primeras palabras de Jesús en el Evangelio de Lucas sean las que hemos escuchado hoy: “¿No sabían que yo debo ocuparme de los asuntos de mi Padre?”. Ocuparse de las cosas de su Padre: esa es la misión que colma la vida de Jesús.
Y todo esto es lo que expresa el tercer aspecto del crecimiento que es señalado en Jesús. El Evangelio nos dice que crecía “en sabiduría, en estatura y en Gracia”.
Ese crecimiento “en Gracia” significa que Jesús madura su experiencia de Dios, su experiencia del Padre. El niño es capaz de Dios, como lo afirma el título de un libro del que me habló una mamá de Salto. Es posible para el niño ser educado en la fe y crecer en ella desde el comienzo de su vida.
No es posible, ni sería muy bueno, que siguiéramos creciendo en estatura indefinidamente (aunque algunos podrían querer tener algunos centímetros más). Sin embargo, es posible seguir creciendo siempre en sabiduría y en Gracia.
La sabiduría humana y más aún, la vida en el Espíritu, la vida en la Gracia, siempre puede ser acrecentada. Todo lo de Dios es un misterio, pero eso no significa que esté cerrado o sea imposible conocerlo. Lo que significa realmente es que siempre podemos meternos más y más en el corazón de ese Misterio sin terminar de conocerlo, sin agotarlo. Siempre podemos conocer más a Dios, siempre podemos amarlo más.
Le pedimos a la Sagrada Familia, especialmente a María y a José, que tuvieron en su hogar el misterio vivo del Dios hecho hombre, que nos ayuden, a nosotros y a nuestras familias, a crecer como ellos en su conocimiento y amor de Dios.
Fuente: http://dar-y-comunicar.blogspot.com/
MONS. BODEANT ORDENÓ DIÁCONO AL SEMINARISTA COLOMBIANO WILSON ZAPATA
“Bendición para un pueblo que necesita de la presencia de los Ministros del Señor”
El Obispo de Melo, Mons. Heriberto Bodeant, ordenó diácono en Medellín (Colombia), a Wilson Zapata, seminarista colombiano que se encuentra desde febrero del año pasado en nuestro país y que en poco tiempo más será ordenado sacerdote para la Diócesis de Melo.
La ordenación diaconal tuvo lugar el 19 de diciembre, en la Parroquia las Victorias, Medellín.
Mons. Bodeant aprovechó su estancia en Colombia para entrevistarse con jóvenes de ese país que están dispuestos a hacer un año de experiencia pastoral en algunas de las Parroquias de la Diócesis que pastorea el Obispo y que podrían ser ordenados sacerdotes para la Diócesis de Melo.
El Obispo uruguayo visitó diversas parroquias durante su permanencia en Colombia, cuyo detalle puede seguirse en su blog http://dar-y-comunicar.blogspot.com
En su homilía, el Obispo repasó el camino recorrido por Wilson tras llegar a Uruguay, destacando que “lo mismo que a Abraham, le tocó a Wilson deambular por esa tierra que le había sido prometida”.
Compartió que en Cerro Chato “se ganó el respeto y cariño de todos por su sencillez y su cercanía, relacionándose, en la actitud de Jesús Buen Pastor, con los niños, con los jóvenes, con los mayores, con las familias de la parroquia Sagrado Corazón de Jesús”.
“De esa parroquia de pueblo fue llamado luego a Nuestra Señora del Carmen, en la ciudad de Melo, donde se movió entre el centro y los barrios, cumpliendo satisfactoriamente los servicios pastorales que se le confiaron”, comentó el Obispo.
“El Consejo de Presbiterio evaluó positivamente el camino recorrido por Wilson, y junto con el Obispo se decidió abrirle la posibilidad de que pidiera ser ordenado diácono. Nada demoró Wilson en presentar su pedido, y aquí estamos, en esta tierra y en esta comunidad de las que salió un día, para realizar y celebrar este paso decisivo en su vida”, manifestó Mons. Bodeant.
Recordó que “la promesa de Dios a Abraham no era únicamente la de una nueva tierra donde vivir. Dios le dijo también: ‘te bendeciré... y tú serás una bendición’”.
En este sentido subrayó que “al recibir el Sacramento del Orden en el grado de Diácono, Wilson comienza a experimentar esa segunda parte de la promesa. El Señor lo bendice, lo consagra, lo hace suyo, para hacerlo bendición. Bendición para un pueblo que necesita de la presencia de los Ministros del Señor: servidores que anuncien su Palabra, que lo entreguen en sus Sacramentos, que animen la comunión y la misión”.
Al culminar su homilía el Obispo de dirigió a Wilson para expresarle: “el Señor te ha llamado, tú has respondido. El Señor te ha dado su promesa, tú has creído en ella. Unido a Jesús desde tu bautismo, puedes decir ahora con Él: ‘Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad’. Y esto, has de decirlo y repetirlo siempre con Él, siempre unido a Jesús, porque sin Él, nada podemos hacer. Unidos a Él, en cambio, frente a todas nuestras debilidades, frente a nuestras insuficiencias y aún frente a nuestras infidelidades, su amor nos sostendrá. Wilson, como dice el salmista: ‘Confía en el Señor, sé valiente. Ten ánimo, confía en el Señor’” [Salmo 26].
ORDENACIÓN
Luego de la invocación a los santos con el canto de las letanías, Wilson fue ordenado por la imposición de manos de Mons. Bodeant.
Posteriormente, Wilson recibió los ornamentos propios del diácono: la estola cruzada y la dalmática, de manos de su padrino de ordenación, el P. Álvaro, con quien se confunde en un afectuoso abrazo.
AGRADECIMIENTO DE WILSON
Con sentidas palabras, el nuevo diácono agradeció a todos los que lo acompañaron en su camino vocacional. Su padre, sus padrinos de bautismo, allí presentes, el P. Álvaro, los párrocos de las diferentes parroquias por las que pasó en Medellín. Tuvo también un emotivo recuerdo para su madre ya fallecida.
Mons. Heriberto entregó a la comunidad una pequeña imagen de la Virgen de los Treinta y Tres. "Nos llevamos a Uruguay un miembro de esta comunidad... queremos dejarle esta presencia de nuestra iglesia y de nuestra tierra en esta pequeña imagen de nuestra patrona, la Virgen de los Treinta y Tres", concluyó.
Fuente: http://dar-y-comunicar.blogspot.com
CELEBRACIONES DE VERANO EN LA COSTA DE ORO
Los horarios de Misa en las Parroquias y Capilla de la Costa de Oro (Diócesis de Canelones) están disponibles en http://www.canelones.diocesis.ws/misas_verano.htm
ENCUENTRO DE FORMACIÓN BÍBLICA
Tema: "Fidelidad de Cristo, fidelidad del sacerdote según el Evangelio de Lucas”
En el marco Año Sacerdotal convocado por el Papa Benedicto XVI, la Comisión de Pastoral Bíblica de la Conferencia Episcopal del Uruguay ofrece un encuentro de formación Bíblica destinado a seminaristas, sacerdotes y obispos, que tendrá lugar los días 15 y 16 de febrero, en el Seminario Interdiocesano.
El tema del encuentro:"Fidelidad de Cristo, fidelidad del sacerdote según el Evangelio de Lucas” será desarrollado por el experto colombiano Pbro. Fidel Oñoro, Director del Centro Bíblico Pastoral para América Latina del CELAM.
Detalles a tener en cuenta:
Por cualquier consulta dirigirse al delegado diocesano de pastoral bíblica. Se comienza el lunes 15 de febrero a las 9 hs. Se finaliza el martes a las 18 hs con la Eucaristía. El que necesite alojarse en el Seminario debe apuntarse con anticipación. Los costos serán según lo estipulado por el Seminario (conversar en cada diócesis por dificultades económicas, para que todos los interesados no dejen de participar).
40 AÑOS DE “GENTE QUE AVANZA”
Hace 40 años nacía en Carrasco para expandirse por casi toda América Latina y hasta Suiza el Elenco Latinoamericano ¡Viva la Gente!.
Desde entonces ha cambiado de nombre a “Gente que Avanza” y de métodos de trabajo, pero sigue con la misma misión, los mismos objetivos y espíritu, trasmitiendo valores de generación a generación.
Estos primeros 40 años se celebrarán con un Encuentro Internacional que tendrá lugar en la Casa Vianney de Melilla, los días 7 al 12 de enero. Planean venir representantes de todas las generaciones del Elenco y del ahora Centro de Formación, desde casi todos los países de América Latina y también de USA y Sudáfrica.
Una nota saliente del evento será el lanzamiento, el domingo 10 de enero, del primer tomo de un libro titulado “De ¡Viva la Gente! a Gente que Avanza”, escrito por el conocido investigador y escritor uruguayo, Pedro Gaudiano. En este tomo se recorre la historia del Movimiento desde sus raíces hasta el año 1970 cuando comenzó el Elenco Latinoamericano. El segundo tomo cubrirá la historia del Movimiento desde 1970 hasta la fecha.
Persona Contacto: Washington Motta, tel. 098648000
Fuente: Dr. Pedro Gaudiano
MENSAJE DE NAVIDAD DEL OBISPO DE SALTO
MONS. PABLO GALIMBERTI: “SOBRE TÍ AMANECE EL SEÑOR” (ISAÍAS 60,2)
MENSAJE DE NAVIDAD DEL OBISPO DE SAN JOSÉ
MONS. ARTURO FAJARDO: “ALÉGRENSE SIEMPRE EN EL SEÑOR EL SEÑOR ES NUESTRA ALEGRÍA Y NUESTRA PAZ”.
MENSAJE DE NAVIDAD DEL OBISPO DE TACUAREMBÓ
MONS. JULIO BONINO: “NAVIDAD: FIESTA PARA DARLE HOSPITALIDAD A JESÚS EN NUESTRAS VIDAS”
MENSAJE DE NAVIDAD DEL OBISPO DE MERCEDES
MONS. CARLOS COLLAZZI: “NOS HA NACIDO EL SALVADOR”
PRIMER AÑO JUBILAR DIOCESANO MENSAJE DE NAVIDAD DEL OBISPO DIOCESANO “Nos ha nacido el Salvador”
MENSAJE DE NAVIDAD DEL OBISPO DE MALDONADO Y ADMINISTRADOR APOSTÓLICO DE MINAS
MONS. RODOLFO WIRZ: “¿QUÉ HAY DE NUEVO………..PARA QUE A NADIE LE FALTE EL REGALO DE NAVIDAD CON UNA NUEVA MOTIVACIÓN Y VISIÓN?” MENSAJE DE NAVIDAD 2009
“¿QUÉ HAY DE NUEVO………..PARA QUE A NADIE LE FALTE EL REGALO DE NAVIDAD CON UNA NUEVA MOTIVACIÓN Y VISIÓN ? ”
MENSAJE DE NAVIDAD DEL OBISPO DE CANELONES
MONS. ORLANDO ROMERO: “PREPAREN EL CAMINO Y ABRAN EL CORAZÓN AL SEÑOR QUE VIENE”
¡FELIZ NAVIDAD!
PREPAREN EL CAMINO Y ABRAN EL CORAZÓN AL SEÑOR QUE VIENE
MENSAJE DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI PARA LA CELEBRACIÓN DE LA XLIII JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ
1 DE ENERO DE 2010
SI QUIERES PROMOVER LA PAZ, PROTEGE LA CREACIÓN
Jornada Mundial de la Paz MONS. BODEANT: “EL SALVADOR NO SÓLO NOS RESCATA DE TODO LO QUE CONDUCE A LA MUERTE, SINO QUE NOS SALVA PARA UNA VIDA NUEVA”
Homilía de Mons. Heriberto Bodeant en la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús, Young, Río Negro, en el Día de la jornada Mundial de la Paz:
Estamos en el octavo día después de Navidad. Con esta solemnidad de Santa María, madre de Dios y Jornada mundial de oración por la Paz, cerramos estos ocho días en que hemos continuado celebrando el nacimiento del Salvador como una prolongación del día 25.
El nacimiento del Salvador: ese es el centro del mensaje de la Navidad. Ese fue el anuncio del ángel a los pastores, que escuchamos hace ocho días: “hoy en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador…”.
No se trata solamente del nacimiento de un niño llamado Jesús. Ese niño es, ante todo, el Salvador.
Una vez, una joven que estaba haciendo un camino de iniciación en la fe me preguntó “¿de qué tengo que salvarme?”. Curiosamente, ella no percibía su propia necesidad de salvación. Sin embargo, ése es el primer sentido de la salvación: ser salvados de algo, ser rescatados de un peligro que amenaza nuestra vida, de una situación de esclavitud. Si me caigo al agua y me estoy ahogando, es salvación que alguien me rescate. Vengo de Colombia, donde se rezaba en las comunidades por la liberación de las personas que hace mucho tiempo están secuestradas. ¡Cuántas situaciones de ahogo, de angustia, de esclavitud interior puede haber en nuestra vida, que nos hacen necesitados de un Salvador!
Pero la salvación tiene también otro sentido: ser salvados para algo. El Salvador no sólo nos rescata de todo lo que conduce a la muerte, sino que nos salva para una vida nueva, para conducirnos a una vida en plenitud.
Hay una palabra que conjuga ese doble aspecto de la salvación: Paz. Shalom, en el lenguaje bíblico. Es el canto de los ángeles en la noche de Belén: “Gloria a Dios en lo más alto del cielo y en la tierra paz a los hombres amados por el Señor”.
El Salvador que nace dará Gloria a Dios: es decir, hará que Dios sea reconocido en su más profundo ser: Dios Amor, Dios Misericordia.
El Salvador que nace ofrecerá a los hombres y mujeres el don de la paz, don que viene de Dios y es expresión de su amor por toda la humanidad.
Ser rescatado, ser salvado de una peligrosa situación, nos devuelve a la paz. Pero la paz es mucho más que la tranquilidad, el alivio; mucho más que estar libre de preocupaciones. La Paz es el bienestar del ser humano que vive en armonía y es feliz en sus relaciones consigo mismo, con Dios, con los demás y con la creación.
La armonía y la paz consigo mismo nacen de encontrar y asumir la propia verdad, camino a menudo doloroso, pero también purificador.
El encuentro consigo mismo abre camino a la armonía y la paz con el Creador. Él nos pregunta desde siempre “¿Dónde estás?”, no porque él necesite saber donde estamos, sino porque nosotros necesitamos saberlo, necesitamos hacernos y contestarnos esa pregunta, sin escondernos de él ni de nosotros mismos.
La armonía y la paz con los demás nacen de la apertura y aceptación del otro. No es la “tolerancia” que termina siendo muchas veces el desinterés por el otro, el “no me importa lo que has hecho, lo que hacés ni lo que harás”. Es verdadero deseo del encuentro y de la felicidad de los demás y con los demás.
Finalmente, la paz pasa por la armonía con la creación. Los relatos de la creación nos recuerdan que la humanidad recibió un mundo en plena armonía, donde nadie mataba a otro ser para alimentarse de él (aunque esas reglas cambiaron con el tiempo), y donde la primera pareja humana fue colocada en aquel mundo “bueno” salido de las manos de Dios, como un jardín que debía guardar y cultivar.
El Papa Benedicto XVI, en su mensaje para esta Jornada de la Paz 2010 nos dice “Si quieres promover la Paz, protege la creación”.
Hace veinte años, como lo recuerda Benedicto XVI, el Papa Juan Pablo II escribió un mensaje con el título “Paz con Dios creador, Paz con toda la creación”, en el que invitaba a una creciente toma de conciencia ecológica, “que se desarrolle y madure encontrando una adecuada expresión en programas e iniciativas concretas”.
Quisiera destacar algunos puntos del mensaje del Santo Padre:
El llamado a la solidaridad con las generaciones venideras, porque las decisiones que hoy se tomen sobre el uso de los recursos del planeta afectarán a quienes llegarán mañana. La solidaridad con los más pobres, puesto que “el desarrollo integral del hombre no puede darse sin el desarrollo solidario de la humanidad”. La pregunta sobre la responsabilidad personal, puesto que “el deterioro ambiental cuestiona los comportamientos de cada uno de nosotros, los estilos de vida y los modelos de consumo y producción actualmente dominantes, con frecuencia insostenibles desde el punto de vista social, ambiental e incluso económico”. El deber de la Iglesia de asumir su responsabilidad para “defender la tierra, el agua y el aire, dones de Dios Creador para todos, y sobre todo para proteger al hombre frente al peligro de la destrucción de sí mismo”. Benedicto XVI concluye invitando “a todos los creyentes a elevar una ferviente oración a Dios, Creador todopoderoso y Padre de misericordia, para que en el corazón de cada hombre y de cada mujer resuene, se acoja y se viva el apremiante llamamiento: Si quieres promover la paz, protege la creación”.
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