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NOTICEU - 1º de junio de 2004 |
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Bajo el lema
“Sembrando futuro al estilo de Jesús” tendrá lugar el domingo 5
de setiembre en todas las diócesis
la 26ta Jornada Nacional de la Juventud. Teniendo en cuenta la importancia de este año
electoral se ha elegido como tema: “Una Pastoral Juvenil que anime al
joven a ser consiente de su responsabilidad social y a desarrollar una
capacidad reflexiva, crítica y solidaria, brindándole herramientas para
su compromiso en la transformación de la realidad”. (Orientación
Nacional nº3). La jornada es organizada por la Comisión Nacional de
Pastoral Juvenil de la CEU. |
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A la hora 10, en la Basílica del Santísimo Sacramento de la ciudad de Colonia del Sacramento, el Obispo Diocesano, Mons. Carlos María Collazzi presidirá la Misa Solemne, y luego se realizará la tradicional Procesión de Corpus, por la calle del Barrio Histórico, culminando en Plaza Mayor con la Bendición Eucarística.
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SEMANA
DE ORACIÓN POR LA UNIDAD 2004 "Mi
paz les doy" |
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También este año, desde el domingo de Pentecostés hasta la fiesta de la SS. Trinidad, se celebrará la consueta “Semana de oración por la unidad de los cristianos”. En Montevideo, la celebración central
de la referida Semana, organizada por El Consejo de Iglesias
Cristianas en Uruguay y la Comisión Ecuménica de la Iglesia Católica,
tendrá lugar el viernes 4 de junio, a las 19.30 horas, en la Iglesia
Metodista de la calle Constituyente esquina Barrios Amorín. Sabemos que alcanzar la plena comunión entre todos
los cristianos es uno de los grandes desafíos de la Iglesia de nuestros
tiempos y también el Santo Padre Juan Pablo II no se cansa de subrayarlo.
Basta pensar en documentos como Ut unum sint o bien Novo millennio
ineunte. Lógicamente nuestro compromiso de cristianos no se acaba con una Semana en el año, sino que nos exige una actitud permanente de diálogo, antes que nada a través de la oración, porque la unidad es ante todo un don de Dios. Sí, tenemos que rezar por la unidad, porque es Dios quien nos hace Uno. En efecto Jesús se lo pide al Padre: “Que todos sean uno como Tú y Yo somos uno” (Jn 17,22). Sin embargo, a nosotros Jesús nos pide, más aun, nos manda amarnos recíprocamente, para crear las condiciones que nos hacen capaces de recibir ese don: “Les doy este mandamiento nuevo: que se amen unos a otros” (Jn 13,34). De todos modos, la “Semana de oración por la unidad” permanece un momento fuerte en el año, un llamado a renovar e intensificar este compromiso que es constitutivo de nuestra vida cristiana. Para el 2004, la comisión internacional e interconfesional encargada de preparar la liturgia de la Semana fue integrada por las Iglesias de Alepo, en Siria, quienes eligieron por lema: “Mi paz les doy” (Jn 14,27). “Mi paz les doy”. ¡Cuánta necesidad de paz en nuestro planeta! “¿Cómo puede hoy Jesús darnos su paz? Él puede estar presente en medio de nosotros a través de nuestro amor recíproco, a través de nuestra unidad. Así podremos experimentar su luz, su fuerza, su mismo Espíritu, cuyos frutos son: amor, alegría, paz. La Paz y la unidad corren paralelas. ¿Cómo podemos testimoniar la paz profunda que Jesús trajo si entre nosotros los cristianos no hay plenitud de amor, si no somos un corazón solo y un alma sola como en la primera comunidad en Jerusalén? El mundo cambia si cambiamos nosotros” El pasado 25 de enero, el Card. Walter Kasper, Presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad entre los Cristianos, en su homilía en la Basílica de San Pablo Extramuros en Roma, en la celebración conclusiva de la “Semana de oración por la unidad de los cristianos” (que en el hemisferio norte se celebra del 18 al 25 de enero) afirmó entre otras cosas: “Los cristianos, a quienes ha sido concedida la paz, debemos ser embajadores, testigos, pioneros de la paz en este mundo. Queridos hermanos y hermanas, ante la urgencia de este mensaje de paz, nuestro corazón se llena de dolor y de vergüenza, pues la imagen que ofrece nuestro mundo, e incluso nuestras Iglesias, es muy diversa. Nuestras Iglesias están separadas. A lo largo de la historia, su testimonio, en vez de ser común y en favor de la paz, ha sido antagonista. (...) El diálogo es el método mismo del ecumenismo. No es un simple intercambio de pensamientos y argumentaciones; se trata de un intercambio de dones. No debemos fijarnos en lo que falta al otro, sino prestar atención a sus puntos de fuerza, a su riqueza.
Podemos aprender los unos de los otros, enriquecernos mutuamente. Debemos ser una bendición los unos para los otros. (...) Invoquemos al Espíritu de paz y pidámosle que nos haga instrumentos suyos”. La “Semana de oración por la unidad” nos ofrece
esta valiosa oportunidad: la de unirnos a nuestros hermanos y hermanas de
las diferentes Iglesias para implorar al Padre la unidad plena y visible
entre todos los cristianos. |
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Mons. Carlos María Collazzi dispuso que
dicha Imagen sea colocada en la tarde del 16 de junio en la Capilla
"Santa Teresita" de la ciudad de Mercedes, ubicada a dos cuadras
del Hospital Local. |
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Un telar multicolor Bajo el
lema “Que todos sean uno para que el mundo crea” más de 450 personas
se encontraron el sábado 15
de mayo en el Primer Foro Nacional de Asociaciones y Movimientos Laicales
organizado por el Departamento de Laicos. Durante
el día, los presentes reunidos en Talleres de Don Bosco,
fueron tejiendo un telar que con los distintos colores expresaba el
deseo de crear una sola trama y de celebrar la diversidad de carismas en
la unidad de la fe. Cada movimiento y asociación desde su identidad renovó
así su compromiso de construir la realidad en dirección del Reino. Todo
transcurrió en un clima de oración, reflexión, alegría, fiesta,
encuentro, que fortaleció la consagración bautismal volviendo así a las
raíces de la vocación laical de los participantes Recomendamos visitar la página web de la Conferencia Episcopal del Uruguay www.iglesiauruguaya.com para ver fotos y leer y analizar algunas de las ponencias del Foro sobre el laicado en la Iglesia
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Ha sido
designado por la Conferencia Episcopal del Uruguay el Pbro. Daniel Martínez
como director del Instituto Pablo VI por un período de tres años. |